Un bello soplo de frescura
en atardecer de cielo rosado.
Regresa la incertidumbre venidera
de una próxima colisión a tu lado.
Amores de instantes,
momentos y suspiros.
Dueña de una gota del tiempo
en un océano de existencia.
Pensamientos que invaden
cuerpo y alma.
¿Para qué entorpecer mi espíritu
que a Dios clama?
Lo tuyo son solo instantes,
admiración de belleza e inteligencia,
en un tiempo fugaz y efímero
que no tiene fuerza ni ciencia.
La conciencia primera me llama;
es hora de admirar la verdadera esencia.
Ni el pasado ni aquella incertidumbre,
conocen el Amor que es lumbre en mi vida,
en la que siempre quise que estuvieras.