Ir al contenido principal

Cinco versos, cinco corazones: Pequeños escritos para grandes afectos.

Sueños Celestes
Te veo como el azul del cielo a dondequiera que vaya. 
Un beso, una ilusión y una sonrisa son tu esencia.
Imaginar cada noche la espesura de una matita de pelos,
y el roce cálido y tan sutil de tus hombros sedosos.

Mi Primera Estrella
¿Qué tiene la miel de tus ojos
que, al mirarme me cuidan?
Como una estrella de piel canela, 
abrigan lo oscuro y lo claro de mi vida.

Huellas de Gigante
Cuando pienso en ti sollozo: un sollozo de júbilo. 
Honrarte en mi existencia es lo que anhelo. 
Te veo y me deslumbras.
Maravilloso es tenerte en mi sangre.

El Eco de un Susurro
Pensarte acaricia el corazón. 
Un sentimiento que perdura en la memoria. 
Un roce delicado que moja y refresca. 
Las líneas de tu boca son caminos gloriosos. 
Tu belleza es como un susurro. 
Y tu eco se anida sigilosamente en mi alma.

Confidencias Bajo la Luna
Magia confidencial. 
Testiga fiel.
Deja que las nubes lleven mis penas. 
Silencio cómplice. 
Encuentro paz y consuelo.









Entradas populares de este blog

Mi Padre, el Puente

Quiero decirte, papá, con el alma, el orgullo profundo que siento por los dos:  tú, mi maestro firme y mi ejemplo; y yo, tu hija, que admira tu recto y hermoso corazón. Me diste la brújula para la travesía,  la disciplina honesta, la perfecta simetría,  el valor de la mano que en familia se da  y el arte de las cosas hechas con amor. En tus manos de artista en el torno,  donde el metal se transforma en mágicas formas, reconocí el origen de mi propia destreza: el pulso en el detalle y la paciencia.  Eres un puente sobre nuestro camino,  Un puente de valores y de fuerza, que une mi presente a tu naturaleza. Por eso y por tanto, la vida se ilumina. Feliz día, papá, artesano y amigo,  gracias por cuidarme, protegerme y amarme. 

El sabor de la tierra

  Había un oso hormiguero que era grande e intelectual. Era jardinero y escritor de historias de la vida real. Una tarde muy dorada, de intenso y hermoso resplandor, tuvo la brillante idea de sembrar flores al sol. Fue al vivero de la ciudad, un lugar de gran belleza, y compró cuatro hortensias como si fueran para la realeza. Mientras los hoyos cavaba con esmero y con decisión, vio unas hormigas pasar y sintió gran tentación. —¡Delicioso! —exclamó el oso—,  ¡mmm, qué energía y qué sabor!  Justo lo que necesitaba  para mi linda labor. Y así plantó sus hortensias, terminando su misión. De seguro escribirá esta historia en la noche en su sillón.

Lola

(Poema a 5 palabras) Son las 6:18.  Lola observa el magestuoso atardecer. Respira lento pero con fuerza. Sus pupilas se dilatan. Todo está en silencio.  Una suave brisa llega. Queda serena. Desea algo. No lo dice. Su corazón si lo hace.  Sus ojos están más brillantes. Lágrimas amontonadas. Sentir sus manos. Sus brazos y su aliento. Sus labios. Su voz. Recuerda momentos. Las líneas de su boca. Un largo abrazo.  Se estremece. 6:20. El atardecer ya no está. Seca sus lágrimas. Sigue su camino.