Un bello soplo de frescura en atardecer de cielo rosado. Regresa la incertidumbre venidera de una próxima colisión a tu lado. Amores de instantes, momentos y suspiros. Dueña de una gota del tiempo en un océano de existencia. Pensamientos que invaden cuerpo y alma. ¿Para qué entorpecer mi espíritu que a Dios clama? Lo tuyo son solo instantes, admiración de belleza e inteligencia, en un tiempo fugaz y efímero que no tiene fuerza ni ciencia. La conciencia primera me llama; es hora de admirar la verdadera esencia. Ni el pasado ni aquella incertidumbre, conocen el Amor que es lumbre en mi vida, en la que siempre quise que estuvieras.
Pasión por las Palabras